La respuesta corta: una cápsula de legado digital es un lugar donde guardar tus palabras, tus fotos y tu voz para que lleguen a los tuyos en un momento futuro — normalmente, cuando ya no estés. A diferencia de una carta en un cajón o un vídeo en el móvil, una cápsula resuelve las dos cosas difíciles: custodiar el mensaje durante años sin que nadie lo vea antes de tiempo, y entregarlo en el momento justo sin depender de que alguien se acuerde.
Los tipos que existen
- Emails programados y servicios en la nube: escribes mensajes que se envían en fechas futuras o tras tu fallecimiento. Suelen ser por suscripción: si dejas de pagar (o el servicio cierra), la cápsula muere contigo o antes que tú.
- Funciones de legado de las grandes plataformas (contacto de legado de Apple o Google, cuentas conmemorativas): resuelven el acceso a tus archivos, pero no están pensadas para dejar un mensaje — nadie va a buscar tus últimas palabras a un ajuste de configuración.
- Cápsulas físicas como la nuestra, Later: una tarjeta que se toca, se regala y se guarda en un cajón o una cartera. Quien la tiene la acerca a su móvil y ve tus postales mientras vives; tu mensaje final queda custodiado y solo se abre cuando faltas. El objeto físico resuelve el problema que ningún servicio puro-digital resuelve: que los tuyos sepan que existe.
Las 4 preguntas que yo haría antes de elegir una
- ¿Cómo detecta que has fallecido? Es el corazón del asunto. Desconfía de lo automático o lo vago. En Later usamos la Fe de Vida: un SMS un par de veces al año que confirmas con un toque; si dejas de responder, 5 avisos por SMS y email durante unas 3 semanas antes de entregar nada.
- ¿Es suscripción o pago único? Una cápsula por suscripción tiene un problema de raíz: está pensada para durar más que tú, pero depende de que pagues cada año. Later es un solo pago.
- ¿Quién puede ver tu mensaje mientras vives? La respuesta correcta es: nadie.
- ¿Qué necesita instalar quien lo recibe? Si tu madre o tu nieto necesitan una app y una cuenta, el mensaje no llegará. Una tarjeta Later se lee acercándola a cualquier móvil o escaneando su QR, sin instalar nada.
«Yo quiero pasar a la historia», me decía mi abuela Reme. Ella no habría sabido usar una app — pero una tarjeta la habría entendido al momento.
Cómo funciona la nuestra
Later funciona en dos tiempos. Mientras estás: quien tiene tu tarjeta ve tus postales — una foto y una frase tuyas, distinta cada vez que la acerca a su móvil. Cuando ya no estés: tu mensaje más importante — texto, fotos y, si quieres, un vídeo con tu voz — se abre solo para quien la guarda. Escribirla no es un folio en blanco: te guiamos pregunta a pregunta (aquí tienes 30 gratis) y puedes cambiarlo todo, toda la vida.
Preguntas frecuentes
- ¿Es lo mismo que un testamento digital?
- No. El testamento digital es legal: decide qué pasa con tus cuentas y bienes digitales. La cápsula de legado es emocional: guarda lo que quieres decir. Se complementan, no compiten.
- ¿Cuánto cuesta?
- Los servicios por suscripción suelen moverse entre 20 y 100 € al año, de por vida. Later es pago único: 49,90 € la Esencial o 99,90 € la Completa (con vídeo). Sin cuotas, para siempre.
- ¿Cómo sabe Later que he fallecido?
- Por la Fe de Vida: un SMS un par de veces al año que confirmas con un toque. Si no contestas, 5 avisos por SMS y email durante unas 3 semanas. Solo si ninguno se confirma se entrega el mensaje — ni un día antes.
- ¿Puede alguien leerla antes de tiempo?
- No. Quien escanee la tarjeta solo ve tus postales; el mensaje final está custodiado en privado hasta la entrega.
- ¿Y si la empresa cierra?
- Pregúntalo siempre, a cualquier servicio. Nuestro compromiso: si algún día cesáramos la actividad, avisaríamos a cada cliente con antelación suficiente para descargar todo lo suyo, de forma que nada se pierda.
Una Tarjeta Later cuesta 49,90 € (Esencial) o 99,90 € (Completa, con vídeo de hasta 5 minutos). Pago único, para siempre.
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Later es de Words For Later, S.L. (España). Si quieres saber por qué existe, aquí te cuento nuestra historia. — Edu, cofundador de Later